dimecres, 17 de maig de 2017

Fuerte de San Cristóbal (Navarra).

https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2017/05/17/fuerte-de-san-cristobal-navarra-2/



El 22 de mayo de 1938 de los 2.500 presos 795 presos republicanos  se fugaron, tres consiguieron cruzar la frontera y 211 murieron en el intento.  Más de 200 hombres fueron tiroteados durante la persecución y 14 fueron condenados a muerte. Hace cuatro  años, en el 2013 en recuerdo a  presos republicanos huían del Fuerte de San Cristóbal escribimos la entrada FUERTE DE SAN CRISTOBAL de Ezkaba (Pamplona-Iruña). En ella recogimos los ciudadanos muertos y presos  de las Merindades en San Cristóbal.  Al menos en San Cristóbal hubo 6 muertos de Valdivielso, Mena o Arija. Y otros 21 ciudadanos de Las Merindades que fueron presos allí.
A primeros de abril del 2017 Aranzadi ha abierto una fosa en el que se han encontrado restos de algunos fugados. Como se publicó en “Los fusilaron delante de mis ojos”. Diario de Noticias de Navarra que reproducimos, ya que el Gobierno de Navarra está buscando familiares.  
Aprovechando el artículo, queremos recalcar una vez más la importancia de hablar con nuestros mayores. Facilitar  que quienes pudieron presenciar hechos similares, comuniquen sus testimonios para facilitar el hallazgo de nuevas fosas, y de esta manera, dar respuesta a familias que llevan tantos años esperando.
“Los fusilaron delante de mis ojos”
Un reportaje de Amaia Rodríguez Oroz.
El testimonio de un hombre de 87 años ayuda a localizar entre Burutain y Ostiz (Anué) una fosa común con, al menos, seis cuerpos de fugados del Fuerte de San Cristóbal en 1938. La exhumación de los restos tendrá lugar el miércoles. Martín Laguardia señala a los expertos de Aranzadi el lugar en donde podían encontrar los restos de los fusilados. (Patxi Cascante)
Los arrastraron desde Burutain, medio desnudos y desnutridos. Los llevaron hasta la orilla del río Elzarrain, en las cercanías a Ostiz, y los mataron. Todo delante de los ojos de Martín Laguardia, quien con tan solo siete años contempló cómo se desplomaban los cuerpos y nunca más volvió a hablar de ello. Hasta ahora. “Yo estaba justo ahí -dice, señalando un muro de piedra situado a apenas 20 metros de la fosa común-, y los fusilaron delante de mis ojos”. Su testimonio ha ayudado a la Sociedad de Ciencias Aranzadi, la asociación Amapola del Camino y al Gobierno de Navarra, en el marco del Programa de Exhumaciones, a localizar la fosa común 79 años después de lo ocurrido, donde ya se han encontrado seis cuerpos de fugados del Fuerte de San Cristóbal en 1938.
A poco más de un kilómetro de Ostiz, en dirección a Burutain por la carretera vieja, hay un camino que entra desde la derecha de la carretera y, a solo 30 metros de ella, Martín señala el lugar en el que, cuando tenía solo 7 años y en compañía de otros niños del pueblo, vio cómo asesinaron y tiraron a una fosa común “a 10 o 12 personas”, que cuenta que se habían fugado del Fuerte de Ezkaba. El lugar ha cambiado desde entonces, pero ni la construcción de un nuevo puente sobre el río Elzarrain ni un muro que contiene el talud han afectado a esta zona concreta. “Bajamos desde la escuela, en Burutain, y nos pusimos al otro lado del río, con el cura del pueblo. Desde allí lo vimos todo”, lamenta Martín. Los trabajos de localización de los restos comenzaron ayer, con un total de seis cuerpos localizados. “Vemos que están alineados y boca arriba, lo que nos da pie a creer que fueron colocados de esta manera”, comenta Jimi Jiménez, de Aranzadi. Esta fosa común fue, según relata Martín, cavada por los propios vecinos de la zona, entre los que se encontraba un tío suyo.
Martín recuerda, emocionado, cómo la escuela a la que acudía de pequeño fue utilizada unos días como cárcel, para tener en ella como prisioneros a las personas participantes en la gran evasión de 1938. “Las mujeres les daban de comer y allí estuvieron unos tres días, hasta que los bajaron y los mataron”, señala. Fueron capturados mientras intentaban huir hacia la frontera con Francia. En este punto, es importante recordar que de los 795 fugados, solo hay tres personas documentadas que consiguieron traspasar la muga y se investiga un posible cuarto superviviente. El suceso que marcaría a Martín para toda la vida ocurrió un domingo, día en el que se celebró la misma mayor, a la que acudió casi todo el pueblo. Al terminar, los detenidos fueron arrastrados hasta el Puente de Arleta, seguidos por Martín y otros niños del pueblo, obligados a contemplar la atrocidad. “De todos los que estuvimos, solo yo quedo vivo, y ya era hora de contar esto”, subraya. Su hijo, Javier Laguardia, lo acompaña en todo momento y afirma que “jamás” había oído hablar a su padre sobre esto. “No lo sabía ni su hermana, que lleva toda la vida con él; hoy (por ayer) está emocionado, llevaba con esta tortura toda la vida”, dice.
La localización continúa hoy A última hora de la tarde de ayer se habían localizado ya seis cuerpos. “No sabemos con exactitud cuántos habrá, porque nos guiamos por los recuerdos de un niño, y a esas edades todo puede parecer mucho mayor de lo que es, o realmente estamos en una fosa común con 10 o 12 personas asesinadas”, indica Jiménez. Lo que sí está claro es que los restos se hayan en una zona delimitada de unos 5,5 metros de largo y 0,90 metros de ancho, a unos 45 centímetros por debajo del suelo original. “Es posible que tengamos que aumentar en cierta medida la franja delimitada, pero todavía no se puede decir con exactitud nada, tenemos que seguir trabajando”, agrega Tito Aguirre, también de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Hoy continúan los trabajos de localización y la exhumación de los restos tendrá lugar mañana, momento a partir del cual se procederá a la identificación de los restos de estas personas. Esta intervención, asimismo, cuenta con la autorización del Servicio de Patrimonio de la Institución Príncipe de Viana.
Martín termina segunda visita del día a la fosa emocionado, con alguna lágrima en los ojos y muchos recuerdos que jamás olvidará. “Aquí estaban y aquí los vi morir”, repite continuamente. Ahora, su máxima esperanza es que se pueda identificar a aquellas personas que cayeron ante sus ojos y a manos de los franquistas.
Programa de Exhumaciones. La actuación se enmarca dentro de las acciones impulsadas por el Gobierno de Navarra en el ámbito de la memoria histórica con el objetivo de dar respuesta a las reclamaciones de verdad, justicia y reparación de los familiares de víctimas de la represión de 1936.
En el marco del Programa de Exhumaciones del Gobierno de Navarra, la Sociedad de Ciencias Aranzadi ha comenzado este lunes las labores de prospección y localización de los restos de un grupo de personas que fueron enterradas en una fosa en el Concejo de Burutain (Anué).
Las indicaciones de un testigo de aquellos hechos, que era entonces un niño, han permitido localizar con precisión el lugar del enterramiento. En este sentido, el Gobierno quiere recalcar una vez más la importancia de que, quienes pudieron presenciar hechos similares, comuniquen sus testimonios para facilitar el hallazgo de nuevas fosas y “poder, de esta manera, dar respuesta a familias que llevan tantos años esperando”, ha informado el Ejecutivo en una nota.
En los próximos días se procederá a la exhumación de los restos correspondientes a un número todavía no determinado de personas, asesinadas en 1938 tras su huida de la prisión del monte Ezkaba. La intervención cuenta con la autorización del Servicio de Patrimonio de la Institución Príncipe de Viana.
La actuación se enmarca dentro de las acciones impulsadas por el Gobierno de Navarra en el ámbito de la memoria histórica con el objetivo de “dar respuesta a las reclamaciones de verdad, justicia y reparación de los familiares de víctimas de la represión de 1936”. Proyecto Ezkaba’, que ha sido presentado este viernes por la consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo, y por el director general de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, Álvaro Baraibar.
El proyecto, que incide en la iniciativa de localizar e identificar a los fugados de San Cristóbal, contará con la colaboración de instituciones y asociaciones memorialistas de todo el Estado para la localización de familiares que permitan identificar los cuerpos recuperados. Así, el Gobierno de Navarra ha establecido contactos con los Gobiernos de Andalucía (Dirección General de Memoria Democrática de la Consejería de Cultura); Aragón (Departamento de Presidencia); Cataluña (Dirección General de relaciones Institucionales); Extremadura (Servicio de Patrimonio cultural y archivos); País Vasco (Instituto GOGORA) y Valencia (Consellería de Justicia); los Concellos de Santiago de Compostela y Pontevedra, el Ayuntamiento de Madrid; además de Instituciones académicas y de recuperación de Memoria Histórica como GEHCEX (Grupo de Investigación de Extremadura), HISTAGRA de Galicia; y Asociaciones memorialistas como la ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica), AMESDE (Asociación Memoria Social y Democrática), o el Foro por la Memoria de Segovia y Castilla León