diumenge, 21 de gener de 2018

La Modelo se revela como una visita inexcusable e inolvidable

http://www.elperiodico.com/es/barcelona/20180121/visitar-la-modelo-de-barcelona-indispensable-inexcusable-inolvidable-6567945

Barcelona abre al público las entrañas de la cárcel dos días a la semana, gratis y sin reserva

Carles Cols

Es la visita que no sale en las guías turísticas (¡aleluya mientras así sea!) y que, sin embargo, más merece la pena no perderse hoy en Barcelona. La cárcel Modelo ya es visitable. Sin reserva previa. A lo mejor hay que hacer cola. Pero la prisión que, pese a su nombre, jamás fue modélica, ya se puede recorrer dos días a la semana. Si saliera en las guías y estuviera además en manos privadas la llamarían The Modelo Experience, y por una vez no se exageraría, porque cruzar sus muros es efectivamente una experiencia. ¿Hasta cuándo? No se sabe aún. Para esas dos manzanas del Eixample que ocupaba esa cárcel hay media docena larga de proyectos, no incompatibles entre sí, que deberán consensuarse entre vecinos y ayuntamiento, siempre dentro del corsé posibilista que establezcan los arquitectos, o sea, que va para largo.
Aquí, como ha recordado la alcaldesa Ada Colau en la apertura simbólica de las puertas, se llegó a encarcelar a la gente no solo por crímenes tremendos, que también, sino además por defender los derechos de la clase obrera, por hablar en catalán, por amar de un modo distinto al que establece el canon eclesiástico y por no suscribir que la unidad España es eterna. Son los cuatro ejemplos que citó Colau. Recordó que también allí murió Salvador Puig Antich, la última víctima del garrote vil.

El recuerdo de lo que la Modelo fue será objeto de una fina criba. No será un anecdotario, pese a que tanto juego daría

A todos ellos, de un modo u otro, se rendirá homenaje en aquel lugar cuando haya por fin un proyecto sobre la mesa. No se sabe aún cómo. Ricard Vinyes, comisionado municipal de memoria histórica, asegura que así se hará, pero que no habrá lugar para los otros cientos de sucesos y peripecias personales ocurridas intramuros. “No caeremos en el simple anecdotario”, dice. Y es un poco una lástima, porque sin la Modelo no se puede explicar la etapa quinqui de Barcelona, ni el auge y caída de lo que el pujolismo imprudentemente definió como el empresariado modélico catalán, fotografiado bocadillo en mano y personalmente hundido en su celda, ni la súbita pérdida de inocencia de la ciudad cuando descubrió que entre la delincuencia local se habían hecho un hueco las mafias italianas. Eso último fue realmente así, de sopetón, un sábado por la noche de julio de 1984, cuando Raymond Vaccarizi, gángster con todas las letras, murió en su celda de un disparo realizado por un francotirador desde el exterior de la Modelo. En San Francisco, de la fuga de incierto éxito de tres presos en 1962, una anécdota según se mire, han construido una industria turística alrededor de Alcatraz. En la Modelo se descarta esa solución. No pasa por las prioridades de los vecinos. Lo ha dejado claro Sylvianne Dahan presidenta de la asociación de vecinos de la Esquerra del Eixample, que ha empujado las puertas de la prisión, mano a mano con Colau y con Xavier Riu, representante de la plataforma Fem Nostre l’Espai de la Model.

Tanto se ha dilatado el cierre de la Modelo que se han hecho planes de todos los colores. Hasta se planeó un 'pelotazo'

Según Dahan, las necesidades de esa porción maltratada del Eixample son tantas y tan urgentes que habrá que aprovechar con inteligencia cada metro cuadrado disponible. Se da por indiscutible la construcción de, como mínimo, 150 pisos sociales. Hay consenso en dotar al barrio de otra escuela pública. El planeamiento urbanístico prevé que 14.000 metros cuadrados de aquel inmenso recinto sean zona verde, a porciones o de una única pieza, ya se verá. Y, a partir de aquí, el proyecto es difuso. Ideas no faltan. 
El problema es anticipar las necesidades del futuro y no confundirlas con las urgencias del presente. El plan de cierre y traslado de la Modelo ha durado tantos años que ha sido posible pasar ya varias veces por esta misma situación. Desde que en el 2003 se anunció el inminente cierre de la cárcel, se han propuesto soluciones de todo tipo, algunas descartadas a día de hoy por incongruentes. Se planeó, por ejemplo, un gran aparcamiento. Y se propuso, durante la etapa de alcalde de Xavier Trias, sacar oro de cada metro cuadrado disponible con la construcción de pisos a precio de mercado, o sea, caros. Del diseño que salga ahora, tras eso que llaman proceso participativo, se espera que no tenga una fecha de caducidad tan corta y, de paso, que no tenga el contraproducente efecto de transformar la vida del barrio más allá de lo deseado, más o menos como anda sucediendo con el otro panóptico icónico de la ciudad, el del mercado de Sant Antoni.

Colas que merecen la pena

La cuestión es que, a la espera de que haya unos planos de lo que algún día será la futura Modelo, se abre un paréntesis interesantísimo, el de la visita a lo que aquello fue. Este domingo, las colas, síntoma de la curiosidad, han sido largas, pero la espera sin duda valía la pena.
La cúpula central del panóptico, donde estaba el puesto principal de vigilancia / RICARD CUGAT
Se accede por la puerta principal, la de la calle Entença, al vestibulo principal, una pequeña placita que, entre semana, estará abierta al público todos los días como un interior de manzana más del Eixample. Lo interesenta está a partir de la segunda puerta, la que de verdad acongojaba. Sin maquillajes para la ocasión, se puede acceder a lo que era la Modelo, visitar los locutorios, las celdas, las duchas, la cabina central desde la que se vigilaba a los presos, el patio situado entre los brazos panópticos de la cuarta y la quinta galería, la sala de paquetería, en la que se ajustició a Puig Antich… Visitar, en este caso, hay que entenderlo como palabra equivalente de entrar, sumergirse. Incluso, sentir. Buscar la luz del sol a través de las ventanas de las celdas, a más de dos metros del suelo, pequeñas y enrejadas es, lo dicho, una experience.
La experiencia de visitar la Modelo antes de que lo haga la piqueta es infinita, porque se presta a muchas lecturas. No está de más recordar la que sugiere el fotógrafo Josep María de Llobet, que pasó 15 días casi totalmente a solas en la cárcel para documentar su arquitectura y espacios y, de paso, obtener material para una exposición que se exhibe en los muros exteriorer de la prisión. Tras esos quince días, De Llobet llegó a una conclusión a tener en cuenta si se visita la Modelo. Allí, dice, no se perdía solo la libertad. Se perdía también, sobre todo, la intimidad, eso que tan alegremente se regala hoy en día fuera de las cárceles a través de las redes sociales. Todo un contrasentido.Hay detalles impagables. Las distintas estancias de la prisión, es decir, las duchas, la peluquería, la biblioteca, la enfermeria, los despachos…, todo está rotulado en catalán. En algún momento, cuando la Generalitat asumió las competencias penitenciarias, llevó la normalización lingüística a la Modelo, pero el contraste es enorme porque no se intuye que ello fuera acompañado de ningún otro trabajo de restauración, ni de una mano de pintura para poner fin a ese deprimente color franquista con el que aún está pintada. Es como si en Casablanca Rick le mandara whatsapps de amor a Ilsa, una anacronía en toda regla.

Viernes y sábados, días de visita

El primer patio de la cárcel Modelo, situado justo detrás de la puerta principal de la calle de Entença, funcionará como pequeño interior de manzana de lunes a viernes, de 10 de la mañana a siete de la tarde. Por el momento, ese recinto, no muy grande, está tal cual era cuando el centro penitenciario tenía reclusos. Allí no accedían los presos. El propósito es acondicionarlo como espacio de ocio vecinal.
La verdadera visita a la cárcel solo se podrá llevar a cabo los viernes, de 15 a 18 horas, y los sábados, de 10 a 18 horas. El acceso será gratuito, pero para evitar aglomeraciones, en caso de colas, se organizarán turnos de visita de 30 personas cada 15 minutos..

El enigma Emilio Griffiths: el gran misterio sin resolver de la Guerra Civil española

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-01-21/enigms-emilio-griffiths-guerra-civil_1507416/


¿Qué papel jugó Queipo de Llano (1875-1951) en esta historia? (Cordon Press)
Hay que fusilar al asesino Griffin”. Esta es una de las frases que, errata incluida, aparecían en la carta que el gibraltareño Abraham Bensunan envió al Secretario de Estado de las Colonias en Londres. “Si pillan a alguien leyendo 'Porvenir', es un comunista, le fichan y termina en las manos del asesino de la Línea Emilio Griffin, que hace que lo ejecuten sin juicio… el otro día ya lo hizo con siete”. El tal “Griffin”, en realidad era Emilio Griffiths, nacido en 1890 en Jerez de la Frontera. En menos de un año, pasó de ser uno de los capos de la represión franquista a ser detenido por el general golpista y morir en extrañas circunstancias. Hoy, se puede encontrar a Griffiths en Todos los nombres, una página que lista a los represaliados por el franquismo en Andalucía, Extremadura y Norte de África.
Casi un siglo más tarde, sigue sin saberse cuáles fueron exactamente las razones de la rápida caída del tal Griffiths. Las distintas hipótesis sugieren, eso sí, que el angloespañol se llevó unos cuantos secretos a la tumba. Quizá fuese el ejecutor corrupto del teniente general Gonzalo Queipo de Llano, quizá un espía británico, o tan solo el objeto de las envidias locales cuya vida acabó como resultado de una 'vendetta' personal. Su peculiar historia acaba de ser contada en las páginas del 'European History Quarterly', por el historiador Gareth Stockey de la Universidad de Nottingham, especializado en España y Gibraltar y que utiliza este peculiar caso como un ejemplo de la rivalidad y represión en la España en guerra.
Sin el papel de este misterioso hombre, el “estado cleptocrático” instaurado después del golpe de Estado no habría sido posible
Durante alrededor de un año, Griffiths fue un individuo clave en el Campo de Gibraltar, un período durante el cual fueron ejecutadas al menos 411 personas, aunque alguna fuentes apuntan a cifras por encima de los 2.000 tan solo en la Línea, el mayor núcleo urbano de la región. Era la mano derecha de Queipo de Llano, uno de los militares rebeldes más sangrientos del alzamiento que desde Sevilla administró esa nueva Andalucía sin rojos, masones ni infieles. El suyo era un “estado cleptocrático” –según el término del profesor Rubén Serém– basado en el robo de las propiedades de los perseguidos, en el que la humillación y los chantajes eran moneda de cambio habitual. Un sistema que sin Griffiths no habría sido posible.

¿Quién era?

Griffiths nació en Jerez de la Frontera, y probablemente quedó huérfano a una edad temprana. Su abuela lo crió en Gibraltar y disfrutaba de la doble nacionalidad inglesa y española. Era un aficionado al toreo. Con apenas 18 años, comenzó a organizar corridas en La Línea. Sin embargo, su ambición le llevó a Madrid en 1913 para probar suerte como policía. Pasó a formar parte del Cuerpo de Vigilancia, un brazo de la ley compuesto por agentes de paisano, y a los 30 años ya cobraba 5.000 pesetas mensuales, una alta cantidad para la época. Ello no le impidió ir contra el reglamento y trabajar como subdelegado veterinario hasta terminar sirviendo en las caballerizas de Alfonso XIII. Un rol que compatibilizó con el de agente de primer nivel.
El rey Alfonso XIII posa para la realización de una estatua ecuestre. (Cordon Press)
La llegada de la República el 14 de abril de 1931 no significó, frente a lo esperado –había reventado desde dentro alguna huelga veterinaria–, el final de su carrera. El Cuerpo de Investigación y Vigilancia siguió haciendo lo de siempre, es decir, “investigar, supervisar y arrestar a 'indeseables' políticos y sociales”. En eso estaba Griffiths cuando estalló la guerra. Un gran número de sus compañeros (229, el 30% del total) fueron liquidados. Lo más probable es que él hubiese corrido la misma suerte si no hubiese salido pitando de la capital. Como señala el historiador, “dada la violencia a la que sometieron a los oficiales del Cuerpo en Madrid, la decisión de escapar era razonable, pero el rápido ascenso de Griffiths a una posición de autoridad en la zona rebelde sugiere que ya se había comprometido con los golpistas hacía tiempo”. En junio de 1936, Griffiths fue visto en Cádiz y Gibraltar.
Sea como fuere, en lo que coinciden todas las fuentes es que en agosto de 1936 ya trabajaba como delegado en la administración militar de la zona. Es probable que fuese el propio Queipo de Llano quien lo nombrase a dedo como responsable de una región particularmente compleja –pero también atractiva– por su cercanía a la colonia inglesa gibraltareña. Esta fue cerrada temporalmente en agosto, hasta que el general decidió prohibir la salida de capital desde España bajo amenaza de ejecución. Sobre Griffiths recaía la responsabilidad de extender todos los permisos para aquellos que quisieran cruzar desde España hasta Gibraltar, incluidos los trabajadores. Alrededor de 10.000 personas lograron escapar antes de la llegada de las tropas franquistas; la puerta se cerró para el resto.
Al menos 411 personas fueron ejecutadas en las cuatro localidades de Campo de Gibraltar, a menudo sin juicio previo y por motivos arbitrarios
La represión a este lado de la frontera española era tremendamente dura. Al fin y al cabo, fue una de las primeras regiones en caer bajo el mando rebelde tras el golpe de estado. Algeciras, La Línea, Los Barrios y San Roque, una tras otra; fue cuestión de días. Durante los años anteriores, los trabajadores de la región habían sido con malos ojos por los militares como un hatajo de “ladrones y prostitutas” que, además, se habían convertido a la masonería y habían sucumbido al comunismo. La justificación que necesitaban para cercenar la vida de cientos de personas, a menudo indiscriminadamente. Al menos 411 en las cuatro localidades, un 13,4% del total de ejecuciones en la provincia de Cádiz a lo largo de toda la guerra.
Las razones por las que uno podía terminar en el paredón eran a cada cual más arbitraria. Los documentos muestran que un gibraltareño llamado Juan Villa fue condenado a 21 días de prisión por decir en un bar de La Línea que “Franco nunca tomará Madrid”. Hay historias aún más kafkianas, al menos según el testimonio de Bensusan. Un tal Manuel Jurado fue arrestado y condenado a muerte en La Línea por parecer “contento” cuando llegaron las noticias del revés sufrido por el ejército nacional. A ello había que añadir las expropiaciones forzosas: 24 granjas fueron arrebatadas al antiguo alcalde de San Roque, Antonio Galiardo, y registradas a nombre de la Junta de Defensa Nacional de Burgos. Era un abogado moderado de Izquierda Republicana, pero según la prensa, se trataba de un “conocido marxista”.
Refugiadas españolas en Gibraltar, 29 de julio de 1936. (Cordon Press)
Las mujeres tampoco pudieron escapar a la sanguinaria represión puesta en marcha por Griffiths y los suyos. Uno de los testimonios muestra a un falangista llevando a una mujer al Círculo Mercantil de La Línea, dándole dos huevos fritos y proporcionándole acto seguido una purga y afeitando su cabeza antes de sacarla por la Calle Real para ser objeto de las burlas de sus vecinos. Los falangistas cantaban “¡Por la autoridad y por orden del alcalde os vamos a purgar y a afeitar vuestras cabezas!” Según algunos periódicos de la propaganda republicana, las violaciones eran habituales y las víctimas,asesinadas para encubrir los crímenes. No obstante, Stockey matiza que otras fuentes coinciden en que los saqueos y las expropiaciones eran habituales. “Nos quitaron todo”, explicaba una mujer de La Línea llamada Maruja Gil.

¿Qué oculta este misterio?

En opinión del autor, Griffiths se descubrió como “un administrador tremendamente eficiente del 'estado cleptocrático' de Queipo en el sur”. En otras palabras, había convertido el robo, los saqueos y el abuso de poder en prácticas habituales. Estos tenían como objetivo, la mayor parte de casos, financiar al ejército rebelde… y, quizá, llenar los bolsillos de los golpistas. Las víctimas eran simpatizantes republicanos, pero no siempre; muchas de las “generosas” donaciones de los andaluces no eran tan voluntarias como podía parecer. Griffiths ejecutaba sus abusos con toda la libertad que le confería el apoyo incondicional de Queipo de Llano, algo de lo que alardeaba incluso cuando cruzaba la frontera con Gibraltar sin ser registrado por los carabineros.
¿Fue un accidente, un suicidio o un asesinato? Había muchos interesados, como Queipo de Llano, de que se llevase sus secretos a la tumba
Algo cambió en mayo de 1937, cuando de la noche a la mañana fue arrestado en La Línea, una historia que llegó a ser publicada en 'The New York Times'. Según la versión del rotativo americano, la orden procedía directamente de Salamanca, donde el general Franco había instalado su cuartel general. Según el medio americano, las detenciones del delegado y de otros profesionales tenía como objetivo “detener el contrabando en la frontera y reforzar la censura insurgente”. Al parecer, el misterioso jerezano, mano a mano con Queipo, había sacado buena tajada del tráfico de dinero en la frontera con Inglaterra. Griffiths, según esta versión, había sido detenido por la guardia personal de Franco al grito de “¡no podéis detenerme!”
Hay quien asegura que, en realidad, se trataba de un espía inglés, una hipótesis que fue refrendada más tarde por el historiador franquista Ricardo de la Cierva por el constante trajín entre un lado y otro de la frontera del delegado. Los secretarios de la colonia llegaron a lamentar el arresto de “ese delegado de La Línea que tanto nos ha ayudado en los últimos meses”, y su nombre aparecía como fuente en las crónicas de 'Gibraltar Chronicle'. En una ocasión, por ejemplo, animaba a los ingleses a visitar la “completa tranquilidad” del lado español… justo un día antes de autorizar otras cuatro ejecuciones. Un hombre entre dos mundos que muestra que, probablemente, Griffiths tan solo trabajaba para sí mismo. Y, como mucho, para Queipo.
La Inteligencia británica de Gibraltar, no obstante, dio otra versión de los hechos décadas después, cuando reveló que la detención había sido responsabilidad de un tal José García Sánchez, que había denunciado a Griffiths ante sus propias autoridades. Se trataba de un viejo amigo que había trabajado como su secretario durante los primeros compases de la guerra. Fue él quien le había acusado de ser cómplice de los ingleses, y en represalia, terminó en un campo de concentración durante cuatro meses. Cuando salió, no había otra cosa en su cabeza que vengarse de su antiguo jefe. Lo consiguió poco después cuando consiguió que este fuese arrestado y trasladado a Sevilla.
Lo que no queda claro es cómo terminó la ajetreada vida de Griffiths. El 'Gibraltar Chronicle' reportó en junio de 1937 que había muerto tras caer del quinto piso de una cárcel de Sevilla mientras intentaba huir. Si fue en la Comandancia de Marina o en el Parque María Luisa, las versiones de la historia difieren. Hay quien asegura, como el periódico anarquista 'Solidaridad obrera', que se trata de un suicidio o incluso un asesinato encargado por el propio Queipo de Llano. Este es el enigma definitivo de la misteriosa historia del auge y caída de Griffith: qué conocía y hasta qué grado participó en los tejemanejes de uno de los más altos militares de la jerarquía franquista. El hombre que aplastó a los andaluces para llenar los bolsillos de los golpistas.

Homenaje de CCOO, IU y PCE a la histórica figura de Marcelino Camacho en el centésimo aniversario de su nacimiento.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/01/21/conmemorar_cien_anos_marcelino_conmemorar_cien_anos_historia_clase_obrera_74349_1012.html


“Conmemorar cien años de Marcelino es conmemorar cien años de la historia de la clase obrera”

  • Representantes de las principales formaciones políticas y sindicalistas, así como personajes de la cultura y los medios han asistido al homenaje que CCOO, IU y PCE han celebrado a la histórica figura de Marcelino Camacho
  • Manuela Carmena ha anunciado que pondrá su nombre a la calle que ahora es la de Muñoz Grandes
  • Los participantes han reiterado su imprescindible labor en la lucha por la consecución de los derechos de los trabajadores en España

Publicada 21/01/2018 a las 15:50Actualizada 21/01/2018 a las 20:06

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, durante su intervención en el acto con motivo del centenario de Marcelino Camacho, celebrado en la sede de CCOO.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, durante su intervención en el acto con motivo del centenario de Marcelino Camacho, celebrado en la sede de CCOO. 

En nuestro lucha siempre estará su recuerdo. Ese es el lema que presidía el primero de los actos de homenaje a Marcelino Camacho que CCOO, IU y PCE organizarán a lo largo de 2018, año en el que se celebra el centenario de su nacimiento. Este acto abarrotó el auditorio que lleva su nombre en la sede del sindicato en la calle Lope de Vega, en Madrid.

Metalúrgico, comunista y sindicalista fueron las primeras palabras con las que se definió al primer secretario general de CCOO entre 1976 y 1987, y diputado del PCE —formación a la que se afilió con 17 años— por Madrid entre 1977 y 1981.

Además de miembros de los promotores del acto, no quisieron faltar otras personalidades políticas, sindicalistas, artistas, etc. El anfitrión del acto, Jaime Cedrún, secretario general de CCOO de Madrid, se encargó de agradecer su presencia a Ángel Gabilondo y Toni Ferrer (PSOE), Idoia Villanueva y Ramón Espinar (Podemos), Miguel Gutiérrez (Cs), Montse Muñoz (IzAb), Rafael Espartero y Ana García de la Torre (UGT) y a las delegaciones de la Asociación Unificada de Militares Españoles y del Sindicato Unificado de Policías. El acto tuvo incluso el reconocimiento de la CEOE con la presencia de Jordi García Viñas, que fue levemente abucheado por el público.

También acudieron Jesús Maraña, director editorial de infoLibre, la escritora Almudena Grandes, los poetas Luis García Montero y Benjamín Prado, el ex secretario general de IU, Cayo Lara, el exeuroparlamentario de IU Willy Meyer o el secretario general de Podemos en Madrid, Julio Rodríguez, entre otros.

Cedrún no fue el único en recuperar el celebérrimo "ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar” e insistió en que “conmemorar cien años de Marcelino es conmemorar cien años de la historia de la clase obrera”. Quiso también actualizar el mensaje de Marcelino de “si acabamos con la esclavitud, por qué no vamos a poder acabar con la explotación”, diciendo que la lucha sindical ahora se basa en buscar la igualdad entre hombres y mujeres y la caída del sistema patriarcal.

Los actores Carlos Olaya y Gloria Vega fueron los encargados de conducir el evento. Ellos son también quienes han interpretado a Marcelino y a Josefina Samper, su mujer, en el documental Lo posible y lo necesario, que se entrenará en mayo. Adolfo Dufour Andía dirigió este largo que relata la vida de Camacho desde la Guerra Civil, pasando por los diez años que estuvo encarcelado y los cuatro de trabajos forzosos, su exilio, el nacimiento de CCOO y su lucha contra la dictadura y por la libertad.

En su intervención, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quiso añadir al lema del acto que Marcelino además “siempre será un ejemplo” y que, por serlo, “la ciudad tiene que recordarle, recogerle y esparcir su memoria”. “Conquistó Madrid para el movimiento obrero, conquistó Madrid para la democracia, conquistó Madrid para la libertad”.

Recordó que en una reunión en el colegio de La Paloma se constituyó la Comisión de Enlaces y Vocales Jurados de la Metalurgia Madrileña, de la que Camacho formó parte. La alcaldesa se preguntó si no habría que poner una placa en ese colegio, una propuesta que fue respondida desde el público con gritos de “calle ya para Marcelino Camacho”. “Tiene ya preparada una”, aseguró Carmena momentos después, la que ahora es la calle de Muñoz Grandes.

“No estoy sólo como alcaldesa, sino como admiradora y discípula de sus enseñanzas”, dijo para después mostrar su agradecimiento personal a quienes hicieron posible CCOO. “Fue, sin duda, un hombre honesto, trabajador, honesto, luchador y bueno”.

El coordinador de la dirección política del PCE, Enrique Santiago, aseguró que Marcelino vino al mundo “para luchar por él y dejarnos uno mucho mejor” y que “el eco de tu voz sigue aquí, bien audible”. Marcelino Camacho fue líder “porque fue ejemplo” y porque, junto a sus camaradas, trajo “amnistía, democracia, solidaridad y más justicia social”. Para Santiago, el mejor homenaje es seguir con sus luchas, porque de él se aprende que “sólo unidos seremos fuertes y mereceremos respeto”.

Sira Rego, responsable de Acción Política y Relaciones Políticas de IU, acudió en representación de su formación, ya que Alberto Garzón no pudo asistir. Aseguró que Camacho es una figura que les inspira, no sólo por su trayectoria política y sindical, sino también por “su calidad humana y coherencia”. Señaló que la libertad de la que gozamos “no se la debemos a los Borbones” ni a “los Botines”, sino a “los Marcelinos que entendieron la importancia del movimiento obrero”. Insistió en que es una fuente de inspiración porque, desde IU, creen que es importante trabajar en las instituciones además de en la calle, como hizo él con su labor como diputado.

Paquita Martín, la anciana famosa por su encendida defensa de las pensiones en laSexta Noche —"¿por qué tienen que tener las mujeres la pensión más baja que los hombres?”— dio un consejo a los asistentes: “Sólo quiero recomendaros que mientras estemos aquí y tengamos la cabeza en su sitio, la pelea continua”. Criticó la miseria y la precariedad laboral, que sólo puede solventarse siguiendo el ejemplo de Marcelino: “luchar, luchar, luchar”.

Ángela Serantes, de la Juventud Comunista, también insistió en la figura de Camacho como un referente y retomó su frase de “el derecho a huelga se consigue haciendo huelga; el derecho a reunión se consigue haciendo reunión y el derecho a asociarse se consigue asociándose" para denunciar la ley mordaza, que está limitando esos derechos.

Yenia Camacho, que no pudo ser acompañada de su hermano,Marcel—la gripe es siempre inoportuna, recordó Olaya al darle paso—, mostró su emoción por todas las palabras que le dedicaron durante el acto a su padre. Recordó las últimas palabras de su padre en público: “Hay que seguir luchando por la paz y por la libertad. Pero no os olvidéis de la igualdad”. También recuperó una de las últimas entrevistas que le hicieron en la que fue preguntado por cómo quería que le recordasen, a lo que respondió: “Si algo de mi vida les puede ser útil, adelante”.
 
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, destacó cómo la afluencia al acto y las palabras dedicadas demuestran “la sombra histórica que tiene la figura de Marcelino Camacho” y, por extensión, CCOO y la lucha obrera en España. También reivindicó a Josefina como símbolo de las mujeres que durante el último siglo “han hecho tanto por la consecución de libertades, de la igualdad y de la democracia y que tantas veces han sido silenciadas”. “Es imposible entender la historia de las CCOO, del movimiento obrero y del país sin la presencia de Marcelino Camacho”, insistió.

Para Sordo no fue sólo “un resistente”, sino “un hombre que tuvo la clarividencia para atisbar algunos de los cambios que iba a requerir el sindicalismo en España”. Reivindicó el papel del sindicalismo durante la Transición: “Fue capaz de poner en la calle centenares de huelgas, centenares de manifestaciones”.

El acto terminó con la actuación del cantaor Juan Pinilla y Pablo Vega a la guitarra. Mientras interpretaban el himno de Santa Bárbara, patrona de los mineros, todas las personas que tomaron la palabra volvieron al escenario y, por último, entonaron La Internacional junto a todos los asistentes.

Entre los numerosos actos que se celebrarán a lo largo de 2018, destacan el estreno de Lo posible y lo necesario en mayo y la exposición sobre la lucha sindical y la figura imprescindible de Marcelino Camacho que tendrá lugar en otoño. El último gran evento será un nuevo homenaje el 29 de octubre, día del octavo aniversario de su fallecimiento.